La cita de los cuatro violines de Gaos

La cita de los cuatro violines de Gaos

‘O universo musical de Andrés Gaos (1874-1959)’, exposición comisariada por Montserrat Capelán y Javier Garbayo, llegará en octubre a Afundación para dar una «visión más completa» del compositor. Su hijo donó hace dos años todos los objetos del violinista a la Universidade de Santiago, que además de conservar estos tesoros, pretende divulgar la figura del músico. En la muestra, se reunirán los cuatro violines que tocó Gaos: dos que pertenecen al Concello coruñés y otros dos, del Fondo Gaos de la USC. Uno de ellos, restaurado, será tocado en un concierto el 8 de octubre

Hace dos años que Joam Trillo y Montserrat Capelán cogieron un avión rumbo a Buenos Aires tras una llamada del hijo de Andrés Gaos, quien había decidido donar todos los objetos y materiales de su padre. Así nació el Fondo Gaos, que pertenece a la Universidade de Santiago (USC), y cuyos particulares tesoros formarán parte de una exposición que llegará en octubre a Afundación.

Bajo el título O universo musical de Andrés Gaos (1874-1959), la muestra reúne «fotografías, manuscritos, carteles, programas de mano, discos y películas caseras del compositor», adelanta la profesora de la USC, Capelán, comisaria de la exposición junto a su compañero Javier Garbayo. «La mejor parte del fondo son los violines», asegura. Se refiere a dos instrumentos que pertenecieron a Gaos, uno del siglo XVII y el otro, del siglo XX. «El más antiguo fue restaurado por el luthier José Catoira y lo reestrenó Florian Vlashi „violinista de la Orquesta Sinfónica de Galicia y director del Grupo Instrumental Siglo XX„ en un concierto que se va a repetir en Afundación el 8 de octubre», avanza.

Lo especial de estas dos joyas es que compartirán espacio con otros dos violines de Gaos que pertenecen al Concello. «En la exposición se van a volver a reunir los cuatro violines que tocó Gaos, uno fue hecho exclusivamente para él con una forma distinta», explica Capelán.

Estos artículos crean una línea temporal sobre la vida de Andrés Gaos, en la que también se toca su ambiente familiar. «Hay un cartel de la tienda Canuto Berea, que era de su tío, así como un retrato de este, que fue alcalde de A Coruña en 1889», cuenta.

Tanto Capelán como Garbayo son conscientes de que «lo que más se conoce es la faceta de Gaos como violinista y compositor». «Pero queremos dar una visión más completa», confiesa la profesora. El reto es mostrar «sus diferentes facetas», como pianista, intérprete y divulgador. También un espacio dedicado a su relación con Argentina y Galicia.

La parte interactiva de la muestra lleva al visitante a otra época, a un mundo dedicado a la música. Se podrán escuchar algunos de sus discos, que han sido digitalizados, y ver un documental sobre Gaos publicado por la Televisión de Galicia. «También se podrá ver qué ocurrió con su familia durante la Guerra Civil española y cómo era Gaos como maestro y compositor con memorias de sus alumnos», indica.

Aunque ante todo hay un afán de «conservación», esta exposición nace con el objetivo de «divulgar». «Queremos que se siga tocando su música», señala Montserrat Capelán, quien desvela que hasta los expertos en Andrés Gaos «encontrarán cosas nuevas» en la muestra que llegará a Afundación en octubre, en la que hay discos inéditos.

El Fondo Gaos „que se encuentra en la Biblioteca América de la USC„ acabó en Santiago casi por casualidad. Joam Trillo, que como explica Capelán «editó gran parte de su música», tenía contacto con el hijo del compositor. «Contactó con él hace dos años para donar todo y decidimos que lo mejor es que fuese a la Universidad, para que hubiese investigadores que pudieran estudiarlos y que no se quedase en una simple conservación», recuerda la profesora, que sintió «total libertad» cuando llegó Argentina con Trillo y seleccionó los objetos de Gaos que traerían después a Galicia. «Fue de un día para otro y, además, a los pocos meses, el hijo de Gaos murió», cuenta como quien explica que ha logrado un tesoro. El mismo que ahora llegará a A Coruña para mantener vivo el legado de Gaos y sus violines.